En los tiempos actuales, el mercado laboral se ha convertido en un submundo donde los cambios son más frecuentes de lo que creemos y la preparación profesional es fundamental para poder desenvolverse en ella sin contratiempos...desde dentro de las organizaciones, la realidad se asemeja bastante.

Desde este espacio, se tratará de facilitar información que ayude a ambos frentes, que más que enfrentarse se complementan.


lunes, 23 de julio de 2012

La entrevista de trabajo


Hace unos días enviaste tu CV vía mail y has recibido la tan ansiada llamada citándote a una entrevista de trabajo; surgen preguntas como: ¿y ahora qué hago?, ¿Cómo voy vestido? ¿Qué digo?.

Lo primero que tienes que hacer es averiguar más sobre la empresa que te ha solicitado la entrevista. El tiempo que tiene en el mercado, si tiene sucursales en otras ciudades, su campo de acción, sus principales clientes, algo de sus valores organizacionales. Muchos de estos datos los puedes encontrar en la página web oficial de la empresa.

Luego, y aunque parezca absurdo, lee tu CV. Apréndetelo. Muchas veces los nervios pueden hacer que nos olvidemos de datos que han sido puestos en nuestro CV. Tus estudios, tu experiencia laboral y los tiempos en que se dieron son datos que tienes que saberlos muy bien. Si no conoces tu propio CV, demuestras falta de seriedad e incluso pueden pensar que tu CV ha sido “maquillado”.

Prepara tus respuestas. Imagina que preguntas te pueden hacer (sobre tus estudios, experiencia laboral, pasatiempos, experiencias en el trabajo, entre otras) y dales respuesta de forma adecuada. No te las aprendas de memoria pero si busca tener la información ordenada y elige las palabras adecuadas. Puedes pedir ayuda a familiares o amigos para que te den su opinión sobre tus respuestas.

Otro punto importante que debes considerar en la vestimenta. En el caso de los varones, de terno oscuro (de preferencia negro), zapatos de cuero negro, camisa blanca y corbata que contraste con la camisa. Por favor, no utilices medias que no sean de vestir y mucho menos de color claro. 

En el caso de las mujeres, de traje. Pantalón o falda (nunca minifalda) y chaqueta, de preferencia en color oscuro, blusa clara (nada de escotes pronunciados), zapatos de cuero oscuros. Tu peinado tiene que ser adecuado para la ocasión, nada extravagante o  llamativo. Si vas a usar falda, utiliza medias panties de un diseño sencillo. Si vas a llevar cartera que sea de cuero, de un color sobrio y tamaño mediano, obviamente que convine con tu atuendo. Tu maquillaje tiene que ser discreto, evita colores fuertes o que llamen mucho la atención. De igual forma con tus uñas. Al salir de tu entrevista tienen que acordarse de ti como profesional, no de tu vestimenta, maquillaje u otro elemento accesorio.

Al momento de llegar a la entrevista, preséntate siempre dando tu nombre y apellido. Si se equivocan con tu nombre, corrígelo educadamente. El no hacerlo puede demostrar sumisión, el hacerlo bruscamente puede denotar prepotencia.

Saluda con un apretón de manos. Si es mujer quien te recibe también, a no ser que sea ella quien invite al saludo con beso. Muéstrate siempre seguro en tus movimientos y la mirada siempre hacia tu interlocutor. Responde a las preguntas con un tono medio y no seas muy conciso, pero tampoco te explayes demasiado. Si bien la otra persona es quien dirigirá la entrevista, eso no quiere decir que no puedas desenvolverte. Sé tú mismo.

En algún momento, el entrevistador te indicará que realices alguna pregunta si no te ha quedado clara cierta información, si las tienes hazlas. No te quedes con las dudas ni des nada por sentado. Ese es el momento justo para hacerlo.

Una vez terminada la entrevista despídete de igual forma en que saludaste. Recuerda, quizás es la única oportunidad en que puedas demostrar que eres la persona que ellos necesitan. Éxitos.

Entrevista de trabajo

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